
LA TERAPIA REGRESIVA
Es una técnica que nos permite comprender y resolver conflictos, abriendo las puertas de los archivos del inconsciente para buscarlos y encontrarlos, liberándonos de ellos y de los bloqueos emocionales y conductas que se han ido generando. Para ello se ayuda, como herramienta de trabajo, de una simple relajación que permite pasar a un estado de ondas cerebrales en el que existe un alto grado de emotividad y es idóneo para provocar la libre asociación del inconsciente Al dejar fluir libremente las emociones retenidas tomando conciencia de cómo hemos podido vivir con ellas, podemos en el presente, en el “aquí y ahora”, buscar la forma de transformarlas en vivencias positivas, liberando las energías negativas que en su día quedaron bloqueadas dentro de la persona.
Durante las sesiones, la persona siempre conserva la capacidad de decisión y jamás llega a perder el control de la situación, aunque esté relajada y en un estado parecido al de duermevela (denominado “estado ampliado de conciencia”). En este estado, el terapeuta NO PUEDE manipular su mente. El hecho de que una parte de la mente se mantenga despierta, le facilita a la persona la capacidad de analizar sus experiencias negativas pasadas y la posibilidad de relacionarlas con su vida actual. Esto le convierte en parte fundamental de su proceso terapéutico. El psicólogo le facilita el trabajo, pero la persona es la que debe realizar los cambios en su manera de afrontar la vida.
Nota: No confundir la Terapia Regresiva, con las regresiones a vidas pasadas. En la Terapia Regresiva, el objetivo es el proceso terapéutico. No hay Hipnosis. La persona no es manipulada y mantiene en todo momento su conciencia ordinaria aunque en un estado de relajación profunda. Se buscan las causas verdaderas del conflicto de la persona para poder sanarlo. Estas causas habitualmente se produjeron en algún momento de nuestra vida actual y sólo, en pocas ocasiones, en situaciones de vidas anteriores.
¿Qué logros se obtienen en lo personal?
1.- Proporciona autoconocimiento y mejora la calidad de vida, gracias a que los conflictos se resuelven desde su raíz, eliminándolos completamente.
2.– Mayor aceptación de nosotros mismos, tanto en el aspecto físico, como en el mental.
3.– Desarrollo de los distintos potenciales: mental, emocional y espiritua;, factores que permiten aflorarael verdadero "Yo".
¿Qué beneficios terapéuticos?
Los miedos, las culpas, la ansiedad, las creencias limitantes, las pautas de conducta negativas, etc. Al ser expuestas a la luz se transforman en una nueva forma de sentir y actuar. Se deja de reaccionar exageradamente frente a estímulos o a personas que antes producían aversión, odio, rabia, tristeza, melancolía, miedos, fobias, culpabilidad, responsabilidad exagerada, etc. Y pueden llegar a desaparecer dolencias que nos han molestado durante años y no han remitido con los tratamiento físicos.
¿Cómo funciona el proceso terapéutico ?
En una primera sesión, se cumplimenta la historia clínica, se recogen las demandas del paciente y se realiza una primera regresión. En sesiones posteriores, se combinan las regresiones con el análisis de la información obtenida y la evaluación del trabajo personal que el paciente haya realizado fuera de las sesiones.
Las sesiones duran 1 hora y media aproximadamente. El numero de sesiones que necesita cada persona para solucionar su problema es diferente, depende de muchos factores (disponibilidad de la persona, ganas de trabajar, etc.) pero en todos los casos es muy inferior al tiempo de otras terapias. Ya desde la primera sesión, la persona comienza a ver cambios en su conducta y su estado de ánimo.
Las sesiones siempre acaban en un estado armónico y pacífico, mucho mejor que en el que comenzamos. Además de reestructurar esas emociones negativas, se induce a niveles de conciencia donde experimentar paz, amor y felicidad; emociones que complementan las que venimos a tratar y se aprende a evocarlas en nuestra vida cotidiana.